Argentina baja el riesgo país para poder pedir más préstamos

El gobierno logró reducir el costo del endeudamiento, pero el objetivo final es volver a tomar deuda en Wall Street para pagar los vencimientos que se vienen.

¿Qué es el riesgo país y por qué importa?

El riesgo país es como el historial crediticio de un país. Mide cuánto interés extra tiene que pagar Argentina cuando pide dinero prestado en el exterior. Cuanto más alto es el número, más caro es endeudarse (6).

En los últimos meses, Argentina logró bajar este indicador de manera significativa. Pasó de 570 puntos a fines de 2025 a 430 puntos a finales de julio de 2026.
https://www.dolarito.ar/indices/riesgo-pais

En términos simples: Argentina pasó de ser un mal pagador a un pagador regular a los ojos de los inversores internacionales.

¿Cómo se logró esta baja?

El gobierno de Javier Milei aplicó un fuerte ajuste fiscal. ¿Qué significa esto?

  • Gastó menos de lo que recaudó, algo que no se veía desde hace más de una década. En el primer trimestre de 2026, el país registró un superávit primario de 0,6% del PBI
    https://www.argentina.gob.ar/noticias/en-el-primer-semestre-de-2026-el-sector-publico-nacional-acumulo-un-superavit-financiero-de
  • El Banco Central acumuló compras de divisas por más de us 6.700 millones en los primeros cuatro meses del año.
  • Redujo jubilaciones, obra pública y subsidios en términos reales.

Los inversores vieron esto y pensaron: «Argentina está ajustando sus cuentas, es más confiable para prestarle plata».

La agencia Fitch Ratings (una empresa que califica a los países) mejoró la nota de Argentina a B- , diciendo que el país «no está al borde del impago».
https://www.fitchratings.com/research/sovereigns/fitch-upgrades-argentina-to-b-outlook-stable-05-05-2026

El verdadero objetivo: volver a endeudarse

Pero la caída del riesgo país no es un logro en sí mismo. Es una herramienta para un objetivo más grande: que Argentina pueda volver a pedir préstamos en Wall Street a un costo más barato.

¿Por qué necesita pedir más préstamos? Porque tiene que pagar:

  • Más de u$s 10.000 millones en lo que queda de 2026.
  • Más de u$s 21.000 millones en 2027.

Con los impuestos que recauda no alcanza. La estrategia es clara:

  1. Bajar el riesgo país (generando confianza).
  2. Pedir nuevos préstamos en el exterior.
  3. Usar esos préstamos para pagar los vencimientos viejos.

El ministro de Economía, Luis Caputo, dice que quiere bajar el riesgo país hasta los 250 puntos antes de emitir nuevos bonos (2). Pero los analistas creen que, tarde o temprano, el gobierno va a tener que salir a pedir plata.

Ecuador marcó el camino

Ecuador fue el país que marcó el precedente para Argentina. En enero de 2026, cuando su riesgo país cayó por debajo de los 500 puntos (después de haber estado por encima de los 2.000 en 2023), el gobierno de Daniel Noboa volvió a colocar bonos en Wall Street .

La operación combinada fue la siguiente :

ConceptoMonto¿Qué significa?
Emisión de nuevos bonos (enero 2026)us 4.000 millonesDeuda nueva que Ecuador contrató 
Recompra de bonos viejos (2030 y 2035)us 3.000 millonesDinero usado para pagar deuda anterior 
Saldo neto+us 1.000 millonesDinero que quedó disponible para el Estado 
Ahorro en pagos 2026-us 698 millonesMenos intereses y capital que Ecuador debe pagar este año 
Tasa de interés nueva8,975% promedioMás alta que la del FMI (4-5%), pero menor que el 10,75% de los bonos de 2019 

Según el Ministerio de Economía ecuatoriano, esta operación permitió «aliviar de manera significativa la presión de liquidez en el corto plazo» y «eliminar el riesgo de incumplimientos de pagos» . Sin embargo, el economista Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, advierte que el costo de sustituir deuda barata del FMI (4-5%) por bonos al 9% «es oneroso para el país» .

Si Ecuador pudo hacerlo, Argentina también quiere intentarlo. La pregunta es si el costo de ese financiamiento (en términos de intereses y de dependencia de los mercados) terminará siendo un alivio o una nueva atadura.

El problema de fondo: la deuda no se paga, se refinancia

El mecanismo es como el de una persona que pide un nuevo préstamo para pagar otro:

  • La deuda total no baja, solo se cambia un acreedor por otro.
  • Cada nuevo préstamo genera nuevos intereses y nuevos vencimientos.
  • El país queda cada vez más atado a lo que digan los inversores extranjeros.

En criollo: Argentina está usando un préstamo nuevo para pagar uno viejo. El problema no se resuelve, solo se posterga.

¿Qué puede salir mal?

El plan tiene varios riesgos concretos que ya se están manifestando:

1. Dependencia financiera: cada vez más deuda para pagar la misma deuda

Argentina es el principal deudor del FMI a nivel global, con compromisos que superan los 57.000 millones de dólares. Esta cifra representa el 35% de toda la cartera de préstamos del Fondo en el mundo.

Desde que se firmó el primer acuerdo en 2018, el país ya pagó más de 12.600 millones de dólares en intereses. Sin embargo, la deuda con el organismo no ha disminuido: hoy asciende a aproximadamente 41.600 millones de dólares.

En términos sencillos: Argentina desembolsó 12.600 millones de dólares en intereses, pero sigue debiendo casi lo mismo que al principio. Es como pagar los intereses de una tarjeta de crédito sin reducir el saldo principal, y encima solicitar más dinero para cubrir las cuotas.

El gobierno sostiene que los nuevos préstamos «no son nueva deuda, sino refinanciación». No obstante, en abril de 2025 el país firmó un nuevo acuerdo con el FMI por 20.000 millones de dólares, del cual ya recibió 15.000 millones. Como resultado, la deuda total con el Fondo aumentó un 36% en el último año.

2. La dependencia de China: un socio incómodo

Argentina no solo depende del FMI. El país también necesita la renovación del swap de monedas con China por u$s 5.000 millones, que vence en junio de 2026. Sin esa renovación, las reservas del Banco Central quedarían expuestas a una corrida .

Además, en enero de 2026, el Bank of China participó en un préstamo «repo» de u$s 3.000 millones junto a otros cinco bancos internacionales (Santander, BBVA, Deutsche Bank, Goldman Sachs y JPMorgan), para que Argentina pudiera pagar sus vencimientos de ese mes .

El riesgo más grave: Los bancos chinos también financian las represas de Santa Cruz, una obra de más de u$s 10.600 millones en infraestructura. Si Argentina cayera en default con estos bancos, podría activarse un «default cruzado» que afecte a todos los acreedores internacionales .

3. Ajuste que no llega a la gente: la economía real está en caída

El gobierno logró superávit fiscal, pero el costo lo pagan las mayorías:

  • Consumo masivo: cayó un 3,3% en los primeros cuatro meses de 2026 .
  • Empleo formal: se perdieron 242.000 puestos en el último cuatrimestre .
  • Jubilaciones: el haber mínimo con bono perdió 9,4% de poder adquisitivo desde noviembre de 2023 .
  • Medicamentos: el costo para afiliados de PAMI aumentó hasta 1.001% en algunos casos .
  • Pobreza: el 32% de los argentinos dice que sus ingresos no alcanzan para cubrir necesidades básicas .

4. La economía a dos velocidades: unos crecen, otros se hunden

El crecimiento no llega a todos:

Sectores que crecenSectores que caen
Intermediación financiera: +6%Industria: -8,7%
Minería: +9,9%Comercio: -7%
Agro: +8,4%Construcción: -0,6%

El problema es que los sectores que crecen (finanzas, minería) son poco intensivos en mano de obra. La industria y la construcción, que generan empleo masivo, siguen en caída.

El costo social del ajuste

Para bajar el riesgo país, el gobierno tuvo que ajustar el gasto. Eso significa:

  • Menos jubilaciones (pérdida de poder adquisitivo del 49% en las mínimas).
  • Menos obra pública (paralización de infraestructura).
  • Menos subsidios (aumento de tarifas de luz, gas y transporte).
  • Más pobreza (se proyecta que supere el 52%).

La gente está pagando el costo de la confianza de los inversores.

Conclusión: un círculo que no se cierra

Argentina está logrando bajar el riesgo país a base de ajustar el gasto y empobrecer a las mayorías. Eso genera confianza en los inversores. Esa confianza permite pedir prestado más barato. Y esos préstamos se usan para pagar deudas viejas.

El círculo sigue girando:

  • Ajuste → Superávit → Confianza → Baja del riesgo país → Nueva deuda → Más intereses → Más ajuste.

La pregunta que queda flotando es: ¿Alguna vez Argentina va a poder salir de este círculo sin pagar el costo social que ya está dejando?

Mientras tanto, la gente sigue pagando el ajuste con su bolsillo. Y el país sigue sin industria, sin empleo de calidad, y con los recursos naturales (litio, petróleo, gas) como única garantía para que los inversores sigan prestando.

Fuentes

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